Entrevista el Dia al Secretario General del PNC, D.Miguel Diaz-Llanos Cánovas

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Miguel Diaz-Llanos Cánovas
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Entrevistas

EL DÍA, S/C de Tenerife

Llegó a la política muy joven; con 14 años ya militaba en las filas del PNC, formación de la que es secretario general desde el pasado mes de junio. Este arquitecto técnico (Santa Cruz de Tenerife, 1980) dice tener claro que por encima de la profesión y la militancia política está la ideología y no concibe una Canarias no nacionalista.

-¿Cómo alguien tan joven se siente atraído por la política?

-He vivido la política toda la vida. A mi padre (José Diego Díaz- Llanos), que murió hace seis años, le gustaba mucho la política y en casa siempre se hablaba de estos temas, de la historia de Canarias, de los guanches... Mi padre se sumó al PNC en 1990, junto con Bernardo Cabrera y Juan Pedro Dávila. Siempre estaba con los amigos de mis padres, me lo pasaba bien?

-¿Formaba parte de las conversaciones de mayores?

-Sí, a veces. Era algo que me atraía bastante, y quizá, por la trayectoria de mi padre, era sin duda el PNC el partido en el que iba a militar desde muy joven. Ahora, el trabajo y el esfuerzo me han llevado a ser secretario general.

-¿Por encima de la política es tá su profesión?

-Por encima de todo, para mí, está la ideología y la que tengo creo que es la buena para Canarias y con la que podemos aspirar a la construcción nacional del Archipiélago. En ello está el PNC.

-¿Por qué es nacionalista?

-Porque siento que es necesario para conseguir los objetivos que Canarias necesita, teniendo en cuenta que éste es un pueblo colonizado y que se conquistó por la fuerza. Tenemos que devolverle a las Islas su "status quo".

-¿No cree que el término colonia está, en este caso, desfasado? ¿Sigue siendo el Archipiélago un pueblo explotado?

-El título de colonia no se lo pueden quitar a Canarias, porque es una consecuencia de lo que tuvimos con la Conquista y, luego, con la colonización. La realidad es historia, eso no se puede negar. ¿Que no es el mismo concepto de colonia de antes? Bueno, muy bien, pero Canarias, hoy día, sigue estando bajo el paraguas del Estado español. Nosotros no aspiramos de momento a la consecución de la soberanía, pero sí a unas mayores cotas de autonomía y de lograr una cosoberanía, bien con España, bien con Europa, como es el caso de Malta. Y creo que Canarias tiene los suficientes recursos para ello, aparte de una buena situación geoestratégica.

-¿No es entonces el momento para la independencia?

-A ver. Canarias en estos momentos es una nación, lo que pasa es que para ser un estado tiene que decidirlo el pueblo. Tenemos que hacer un análisis y ver en qué aspectos estamos fallando. Canarias, para llegar un día a ser soberana, tiene que empezar por unificar a todos los que pensamos en el ámbito nacionalista, sean independentistas o nacionalistas moderados, pero tenemos que hacer ese esfuerzo y es lo que está tratando de llevar a cabo el PNC desde hace tiempo. Una vez aunemos ese pensamiento y sentimiento nacionalista, que por supuesto es mayoritario en Canarias, debemos empezar a trabajar por mejorar la formación en las Islas, además de lograr que se nos reconozcan las aguas archipielágicas, así como un sinfín de aspectos? una agricultura propia, una ganadería, una pesca? Canarias tuvo una industria conservera y lamentablemente el atún que se pesca en las Islas hoy se envía fuera y nos llega luego en lata. Y como ése, muchos ejemplos? tenemos un cielo que no es nuestro; un subsuelo, con materiales fósiles, que sigue sin reconocerse? Pero la casa hay que empezarla por los cimientos y después el pueblo decidirá.

-Si considera que el movimiento nacionalista es mayoritario en Canarias, ¿por qué no ha cuajado hasta ahora esa unión entre los nacionalistas del Archipiélago?

-Pues no ha cuajado por algo de lo que siempre ha adolecido el nacionalismo, que es de la figura de un gran líder, como en su momento fue Antonio Cubillo. Ahora mismo, esos personalismos sólo conducen a la creación de grupúsculos que al final lo que consiguen es dividir y no unir. Es cierto que en los últimos años un tercio de la población canaria es foránea y eso contrarresta bastante ese sentimiento. Yo creo que los hijos los que no han nacido aquí sí están identificados con la causa.

-¿El nacionalismo es primero un sentimiento o una ideología?

-Yo digo que cuando uno nace en aquí no le queda otro remedio que ser nacionalista, eso se palpa en Canarias. Yo lo entiendo desde el respeto a esta tierra; el nacionalismo es la base de todo aquel que quiera que este lugar prospere.

-Entonces, partidos como el PSOE o el PP, para usted, ¿no buscan el progreso del Archipiélago?

-Son satélites de Madrid y no les interesa que Canarias, por su situación, pueda aspirar a ser como Malta.

-Pero también son canarios los militantes y dirigentes de estos partidos?

-Sí, se pueden sentir canarios, claro, pero entienden las Islas de otra manera. No se trata de sentirse más o menos canario, sino de pensar qué es lo mejor para el Archipiélago y eso es conseguir que se reconozca todo ese potencial que las Islas tienen y que sigue sin desarrollarse. Por ejemplo, tenemos el peor nivel educativo, las tasas más altas de desempleo, unos recursos hídricos esquilmados por completo, no tenemos salida de residuos sólidos... Cuando hablamos sobre población siempre nos llaman xenófobos, racistas?

-Hace tiempo que defienden una ley de residencia?

-Sí, hace más de 20 años. Y en esos momentos nos llamaban racistas, xenófobos? y no es así. Las Islas tienen un aforo, como puede tenerlo una sala de cine, un barco? ya no sólo por cuestiones geográficas, sino sociales. El racismo se fomenta cuando uno se siente excluido, como puede ocurrir en Fuerteventura o Lanzarote, donde la mayoría de la población es foránea, puede crear sus guetos, incluso pueden prosperar focos de delincuencia, aunque no sean todos los foráneos así. Y eso va generando conflictos sociales que no tenemos por qué, una sociedad que siempre ha sido noble y pacífica, seguir soportando. Por eso yo creo que es hora de decir que el cupo es limitado. ¿Y cómo se establecería ese cupo? Eso habría que negociarlo con la UE y el estado español. La isla de Man, en Inglaterra, por ejemplo, tiene una ley especial por la cual no puede residir todo el que quiera en ella.

-¿No se contradice esta ley con el principio de libre circulación de personas de la UE?

-Es que Canarias sería una excepción. Su condición de islas ya le marca esa excepción dentro de un territorio continental. Tenemos sólo 7.500 kilómetros cuadrados, mientras que la España peninsular tiene medio millón de kilómetros cuadrados; también tendríamos como condicionante nuestra lejanía del continente: estamos a 2.000 kilómetros.

-¿Qué interés específico tiene España sobre Canarias?

-Hombre, yo creo que a ningún país le gusta perder territorios y el enclave de Canarias es bastante poderoso y mueve mucho dinero. En las Islas hay asentadas muchísimas empresas turísticas, bancos, multinacionales... Sólo un ejemplo de esa prosperidad: Canarias es el lugar con mayores centros comerciales por kilómetro cuadrado del estado español. Y la mayor parte de esa riqueza que genera esta actividad se va fuera.

-¿Qué análisis hace de las relaciones de España con Marruecos por cuenta de Canarias, en especial con el asunto de la delimitación de la mediana marítima?

-Ese asunto es muy complejo porque, como todo el mundo sabe, Marruecos es un aliado de Estados Unidos. La UE está comprando tomates a un precio muy inferior al de los producidos aquí y no se hace ninguna excepción con Canarias al respecto. En materia de hidrocarburos, todos sabemos que aquí hay mucho potencial, así como en energías renovables (eólica, solar, geotérmica, mareomotriz...) Canarias debería empezar a ser energéticamente independiente.

-¿Qué piensa de los que cuestionan que las Islas no pueden ser independientes porque no tendrían de qué vivir?

-Esa forma de pensar es una consecuencia más del colonialismo y del miedo que se nos ha metido. Ya he comentado la de recursos naturales que tiene el Archipiélago y que no están explotados. Tendríamos suficiente para vivir. Tendríamos una agricultura fuerte si se potenciara, una gran industria turística y un condicionante estratégico muy bueno como zona confluyente entre Europa, África y América, con lo que pasarían por aquí muchos barcos.

-¿Qué acciones concretas tiene previsto desarrollar el PNC en pro de esa unidad del nacionalismo?

-Nuestro último Congreso (junio de 2008) iba por la unidad de Canarias. Sabemos que ese sentimiento está ahí y hay interés en desarrollarlo en militantes y dirigentes, pero siempre hay algunos interesados en que esa unidad no se produzca. Nosotros ya dimos un paso firmando un pacto electoral con CC para las últimas elecciones autonómicas y ahora esperamos que los demás también den ese paso. Si queremos realmente empezar a progresar tenemos que ir hacia esa unión.

-¿Se puede fijar un plazo a esa unidad?

-Más que tiempo hay que ir fijando objetivos; no creo que sea bueno marcarse de plazo las elecciones, por ejemplo. Creo que CC ha hecho un esfuerzo importante en su último congreso, porque ha hablado de nacionalismo, de soberanía, aunque fuera un anexo impulsado por las juventudes nacionalistas.

-Precisamente ese anexo parece que dio miedo a algunos dirigentes de CC, que rápidamente rectificaron y dijeron que no están por la soberanía?

-Bueno, aquello fue realmente un anexo; no fue el lema ni las conclusiones del Congreso. Pero es verdad que hay que ir marcando las pautas. Creo que muchos partidos se están acercando a esa unión. Ya con el pacto programático e ideológico que firmamos con Coalición Canaria, ellos han asumido al menos 15 puntos de nuestro Manifiesto del Nuevo Siglo. Ya que los líderes no son capaces de ponerse de acuerdo, vamos a ver si las bases nos unimos y trabajamos en pro de la unidad.