"Conocer nuestra historia es vital para profundizar en el Nacionalismo Canario"

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Francisco García-Talavera Casañas
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Entrevistas

EL DÍA, S/C de Tenerife

Francisco García-Talavera Casañas es especialista en Paleontología. Como miembro de la Ejecutiva del Partido Nacionalista Canario (PNC) forma parte hoy del gobierno del Cabildo tinerfeño como consejero del Organismo Autónomo de Museos. Da mucha importancia a la historia del Archipiélago como base para afianzar el sentimiento nacionalista. No confía en que Canarias pueda entrar en la lista de territorios para descolonizar en 2010, pero muestra su deseo de que sea la próxima vez.

-¿Cómo un paleontólogo termina metido en política?

-Siempre he dicho que yo soy un científico metido en la política. Pues es algo que me interesó desde pequeño, pero con más conciencia a partir de los 17 años.

-El nacionalismo es ¿un sentimiento, una tendencia ideológica...?

-El nacionalismo nació como un sentimiento. En Canarias, el nacionalismo moderno surgió a principios del siglo XX con Secundino Delgado como figura principal. Luego, en 1924, nació en Cuba el Partido Nacionalista Canario (PNC), al que pertenezco, con los mismos ideales de Secundino, pero después hubo etapas en las que ese sentimiento quedó aletargado. Ya en los años 60 surgieron movimientos más radicales, como el Mpaiac o la Unión del Pueblo Canario (UPC). Nosotros refundamos nuestro partido en 1982 y ya en 1993 se creó Coalición Canaria, un nacionalismo mucho más moderado o descafeinado.

-Y antes del siglo XX, también puede hablarse en las Islas de ese sentimiento...

-Bueno, sí, incluso en el siglo XVIII. Recordemos que en Canarias la Conquista duró casi un siglo (1402-1496); yo creo que no se ha contado la verdadera historia, que está aún por escribir.

-¿Se ha ocultado de manera interesada esa verdadera historia de la que usted habla?

-Sí, claro, interesadamente por parte de España, porque no quería que existiese en Canarias ese sentimiento nacionalista. Se han producido dos grandes mentiras en la historia del Archipiélago: la primera es que los guanches, tras la Conquista, no quedaron en minoría, sino en mayoría frente a los castellanos, pero su cultura era menos desarrollada que la del pueblo invasor; y la segunda es que la incidencia portuguesa no fue tan reducida como se ha dicho, sino que incluso fue mucho mayor que la castellana.

-Su sentimiento nacionalista, entonces, surge de todo ese estudio de la historia de Canarias...
-Ese sentimiento es innato, porque desde pequeño sentía esa curiosidad, esa llamada ancestral por el mundo guanche. Me llegaba poca información, pero preguntaba mucho en el colegio. En los años 50 me contaban que los guanches eran unos bárbaros que llegaron a las Islas y fueron exterminados. Fui reafirmando ese sentimiento con el tiempo. Luego me fui a estudiar fuera, a Madrid, porque Geología no se podía estudiar en Canarias, y allí me reafirmé mucho más, porque ya sabemos que los canarios en el exterior sienten mucho más la canariedad. Cuando estamos fuera de las Islas nos unimos más y somos todos canarios, no tinerfeños, grancanarios o palmeros, por ejemplo. Pero ese sentimiento no es suficiente; hay que pasar al conocimiento de la historia, un gran déficit que tiene la sociedad canaria, empezando por el pueblo y terminando por sus dirigentes, que no conocen su historia, ni siquiera esa historia "falsa" o tergiversada que nos han contado. Y conocer la historia es fundamental para que el pueblo se identifique. Cuando uno conoce lo que pasó aquí en Canarias durante la Conquista, con las barbaridades que se hicieron, y tras la Conquista, con la llegada de colonizadores, sobre todo portugueses, es capaz de entender ese sentimiento.
-Coalición Canaria es la formación política más respaldada en las urnas en el ámbito del nacionalismo en las Islas. Tras su último congreso se ha puesto en valor una vertiente más soberanista... ¿cree que el partido persigue la refundación con un giro en sus principios ideológicos?
-Yo creo que en su momento la creación de Coalición Canaria fue necesaria, y hoy sigue siéndolo. Hay que tener en cuenta que en estos momentos el hecho de la soberanía tiene que ir acompañada del conocimiento y la identidad del pueblo. De nada te sirve la búsqueda de esa soberanía si el pueblo no tiene arraigada esa conciencia nacional que, desgraciadamente, no la tenemos nosotros pero sí otros pueblos como el vasco o el catalán. Y en ello hay que trabajar. En CC yo sé que ahora hay una corriente, sobre todo en las bases, que va en ese camino de la soberanía, y algunos dirigentes también la siguen. Hay que avanzar con cuidado y con los pasos bien medidos, sin precipitaciones. Porque en este mundo actual, interdependiente y globalizado, no hay soberanías absolutas, está todo ligado, conectado, como la economía y la política.
-¿Cómo se dan esos pasos? ¿Por dónde empezar?
-Primero por el territorio; hay que entender que las Islas no son la suma del territorio de cada una, sino también el mar que las une. En vez de hablar de Islas Canarias deberíamos hablar de Archipiélago canario. Y ahí está la demanda del Gobierno sobre las aguas archipielágicas. Una vez conseguidas debemos reclamar la Zona Económica Exclusiva, 200 millas a partir del perímetro. De esta forma tendríamos los derechos de pesca y muchos recursos por explotar, además de ser un enclave geoestratégico.
-¿Cree que existe miedo a hablar de soberanía en Canarias?
-Sí, creo que sí. Yo con el corazón me siento soberanista, pero con la cabeza me siento nacionalista, porque soy consciente de que no existe una independencia total. Ser soberanista es ser partidario de gestionar tu territorio sin intermediarios. En la práctica hay que ir profundizando en la conciencia nacional canaria.
-Y el fin último, el ideal, ¿cuál es?
-Pues que Canarias siguiera encuadrada en la Unión Europea pero con un régimen independiente, como Malta. Otros ejemplos, en otras latitudes, son isla Mauricio y Reunión, dependientes de Francia en el pasado. Hoy Mauricio es independiente, mientras que Reunión es un departamento de ultramar francés y región ultraperiférica por los avatares de la política. A principios del siglo XIX, con las guerras entre Francia e Inglaterra, el primero cedió al segundo isla Mauricio a través de un tratado, hoy es independiente y forma parte de la Commonwealth. Mauricio tiene hoy un PIB aceptable, su superficie es parecida a la de Tenerife y la población algo superior (1.300.000 habitantes). Allí llegan un millón de turistas anuales. También es un lugar geoestratégico importante, en la ruta hacia las Indias orientales. El 70 por ciento de su población actual es de origen indio. Sus idiomas oficiales son el inglés y el francés, pero tienen una lengua criolla también, mezcla del indio.
-Ya el presidente de la Asociación Titerogakak, de Lanzarote, Domingo Curbelo, afirmó hace algunos meses en esta misma entrevista que si el almirante Nelson hubiera ganado en Canarias, las Islas serían hoy independientes...
-Es muy posible, porque Inglaterra ha desocupado muchas de las colonias que tuvo, aunque aún le quedan algunas pequeñas posesiones. Canarias sigue siendo hoy una colonia, aunque algo disfrazada, y España nos sigue dando un trato colonial: ya lo estamos viendo en los Presupuestos Generales del Estado, por ejemplo. Los canarios debemos reivindicar la inmensa labor que hemos hecho en América. Y aunque hace mucho tiempo se nos trataba como esclavos allá, ahora los descendientes de canarios están muy consolidados en Uruguay, por ejemplo, con asociaciones muy fuertes. Hasta la antigua Comuna de Canelones se llama ahora Comuna Canaria.
-¿Cómo arraigar esa conciencia o sentimiento nacionalista en la población?
-Pues sobre todo con educación, empezando en los colegios. Los contenidos canarios son fundamentales y no se han desarrollado con la intensidad que se debía. Desde la Primaria hasta la Secundaria; es una labor que hay que hacer.
-Pero si no se han introducido en los currículos educativos mayores contenidos canarios es porque no ha querido el Gobierno de CC, porque las competencias en Educación están transferidas a la Comunidad Autónoma...
-Es cierto, sé que se ha avanzado bastante, pero no es suficiente, y esos contenidos son importantes porque no se está contando la verdadera historia de Canarias. Ahora, en los últimos tiempos, se están realizando investigaciones que demuestran que quedaron muchos más guanches tras la Conquista de los que se dijo y esto se sabe, precisamente, por los estudios de genética molecular, además de por otros estudios lingüísticos. Según estas investigaciones científicas, entre el 40 y el 70 por ciento de los canarios autóctonos, los nacidos aquí, de tres generaciones atrás (padres y abuelos canarios) tienen genes guanches. Si quedaron cuatro guanches, como nos han dicho, ¿cómo es posible que a pesar de la cantidad inmensa de gente que ha venido a vivir a las Islas haya aún ese porcentaje de origen guanche? Hoy día, de los 2.100.000 habitantes de Canarias, 1.600.000 han nacido aquí; del resto, 250.000 han nacido en la Península y el resto, otros 250.000, son extranjeros. Es cierto que el nuestro es un pueblo mestizo y debemos estar también orgullosos de ello, de las aportaciones que ha habido, como el caso de la cultura portuguesa, castellana... pero ha llegado el momento de dar un paso adelante, impulsado por los colectivos más jóvenes.
-Esa labor de inyectar en la población un sentimiento canario es también de los partidos políticos nacionalistas. Sin embargo, la realidad es que están muy atomizados. ¿Cuál debería ser la actuación del movimiento nacionalista en Canarias para tomar más peso y más poder?
-Debemos, sin duda, ir hacia la unidad nacionalista. Ya lo acordó mi partido (PNC) en su último congreso. Hay que evitar esa atomización, porque así no vamos a ninguna parte. Algo muy importante que va a acelerar ese cambio de tendencia va a ser, concretamente, esta crisis.
-¿Puede ayudar la crisis económica a afianzar el sentimiento nacionalista en Canarias? ¿Cómo?
-Pues sí, porque el pueblo se va a dar cuenta de que ha estado viviendo en una nebulosa y con un tren de vida muy superior al real; ahora con esta crisis, cuando empiece a dolerle el bolsillo a la gente, una situación que se acentuará el próximo año al dejar de cobrar el subsidio del paro, la gente pensará cómo es posible que estemos así con toda la gente que está llegando de fuera. Esto no es un sentimiento xenófobo, ni de violencia, sino de toma de conciencia, de que somos un pueblo que está perdiendo su identidad. Y si no, ahí tenemos el ejemplo de Fuerteventura, en donde de sus más de 90.000 habitantes, dos tercios proceden de fuera, con la consecuente pérdida de identidad. Sin embargo, soy optimista en este sentido y espero que los canarios tomemos conciencia de esta situación y nos demos cuenta de que somos un pueblo, producto de un mestizaje, pero que debemos pensar en nuestros ancestros y no tenemos que ser considerados ultraperiféricos de nada. Somos una nación compuesta por varios países, porque la verdad es que cada isla en realidad es un país -este término se refiere al territorio y nación, al pueblo-. Por eso yo pienso que Canarias son varios países de una nación sin estado.