Juan Jesús Ayala

Canarias como nación

LOS QUE NOS MOVEMOS dentro del espacio de la reflexión, acertada o no, y que desde él empujamos parte de nuestro empeño hacia el nacionalismo canario, nos encontramos las más de las veces maniatados, con avances poco estimulantes, lo que no evita, por supuesto, que sigamos por nuestro camino.

¿Y cuál es, o debe ser, la hoja de ruta de cualquier nacionalista que se precie de serlo? No puede ser otra que la que nos dirija a que Canarias se constituya en nación, ahora o cuando sea.

Canarias como nación

CANARIAS COMO NACION
LOS QUE NOS MOVEMOS dentro del espacio de la reflexión, acertada o no, y que desde él empujamos parte de nuestro empeño hacia el nacionalismo canario, nos encontramos las más de las veces maniatados, con avances poco estimulantes, lo que no evita, por supuesto, que sigamos por nuestro camino.
¿Y cuál es, o debe ser, la hoja de ruta de cualquier nacionalista que se precie de serlo? No puede ser otra que la que nos dirija a que Canarias se constituya en nación, ahora o cuando sea.

Marruecos, el petróleo y Canarias

Marruecos ha firmado un acuerdo con la empresa irlandesa San Leon Energy por el cual le otorga la propiedad temporal de una franja territorial de 6.000 kilómetros cuadrados alrededor de Tarfaya para que explote y extraiga material bituminoso. Con este acuerdo, lo que está claro, aunque no para los firmantes, es que parte de esa franja pertenece al Sahara Occidental, actualmente en litigio político-administrativo, pendiente aún por la ONU de buscar una adecuada solución entre Marruecos y los representantes del pueblo saharaui.

Desde Guantánamo a Canarias

LA PROMESA electoral del presidente Obama de cerrar la prisión de Guantánamo en el mes de enero del año próximo no se le presenta fácil y, a tal fin, se encuentra empeñado preparando un plan estratégico que pueda dar fruto y sea aceptado por los senadores demócratas.

La opinión pública norteamericana, que está sometida y acostumbrada a todo tipo de encuestas, ya ha manifestado en un 48 por ciento estar en contra del cierre de la prisión y menos aún si los 240 encarcelados se tienen que distribuir por los diferentes Estados.

Sres. diputados, pónganse a trabajar

ESE FUE EL MENSAJE final del debate o debacle de la nación que profirió el presidente del Gobierno. Viene a ser esto un intento de poner la pelota en el tejado de los demás, a la vez como si por deducción se entendiera que hasta aquí era la holgazanería lo que primaba en el Parlamento español y no la dedicación que ahora se espera de los señores diputados.

Los enclaves norteafricanos: Ceuta y Melilla

Marruecos no cesa en sus reivindicaciones, y no sólo la de Canarias como parte integrante del Gran Magreb, aunque le pese y moleste a más de uno (ellos sabrán por qué), sino que también las hace extensivas a Ceuta y Melilla, en contraposición a la reafirmación española que considera a estos territorios situados en el norte de África como continuación del Estado español.

Un nacionalismo sin nación es el vacío

El fundamento del nacionalismo, y habrá que decirlo hasta la saciedad, es lograr política y culturalmente que el territorio en el que transcurre la vida de cada cual llegue a ser una nación. Lo que a nivel teórico parece una simpleza no ha sido así para algunos pensadores que han profundizado en el estudio del nacionalismo.

Cuidado:el Magreb se desestabiliza

No CONVIENE a Canarias y desde Canarias dejar de lado lo que acontece en el vecino Magreb (aparte de la reelección del cuestionado Buteflika como jefe de Estado argelino), ya que cualquier movimiento por imperceptible que sea nos puede afectar y mucho. Así pasó cuando la Marcha Verde, que los coletazos del pseudoenfrentamiento del ejército español con las banderas marroquíes en el desierto lejano nos impactó de lleno.

Todos queremos a Canarias

EL entusiasmo del amor por las islas es universal, los que aquí vivimos así lo ponemos de manifiesto, los que llegan de afuera y se quedan encantados del clima y del paisaje también forman parte de esa corte de enamorados de Canarias.

Nacionalismo económico

LA SITUACIÓN de crisis que padecemos obliga a muchos gobiernos a tomar medidas que, no siendo drásticas, no son del todo bien vistas por aquellos que no han tenido que recurrir a ellas, pero que más bien temprano que tarde tendrán que ponerlas en práctica igualmente.

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