Inmigración irregular a debate

Categorías: 
Actos

Entre las diversas consecuencias, que ha traído la manida crisis económica actual fue la aprobación, el pasado mes de Octubre en las Cortes estatales, la reforma de la ley de extranjería presentada por el PSOE, con el apoyo de CC, PNV, y CIU.

Esta reforma de la ley, supone la respuesta legislativa a un problema de planificación económica, que deja tras de sí a miles de parados inmigrantes, (cuantitativamente el colectivo más afectado de entre los desempleados), lejos de sus países de origen y con un futuro bastante incierto.

Por este acontecimiento, y dada la importancia de la inmigración y la política migratoria del gobierno estatal, para nuestra sociedad, en el día de ayer celebramos nuestro 8º Debate “Día del Afiliado” tratando como tema principal “la inmigración irregular”, y en general, los beneficios de la inmigración controlada y planificada para toda sociedad; con las limitaciones obligatorias de tiempos de crisis.

En la introducción al debate semanal, se recordó que la inmigración es un fenómeno global y complejo, causado principalmente por las desigualdades económicas existentes entre las distintas economías. Y que en el mundo afecta a cerca de 200 millones de personas, que abandonan sus países de origen para emprender el viaje hasta los países “desarrollados”; del mismo modo que los canarios lo hacíamos siglos y décadas atrás, con las mismas motivaciones y necesidades.

Se explicó lo que se entiende por inmigración irregular, en la que debe diferenciarse la entrada en territorio nacional, saltándose las fronteras formales, en el caso de Canarias (Pateras y cayucos en las costas), con los que agotan el plazo de 3 meses de estancia legal de su visado de turista (“falsos turistas”) estableciéndose después de manera irregular, o en tercer lugar por no haber podido renovar el permiso de residencia y trabajo, al no cumplir los requisitos y no tener empleo.

Situación esta última que más se repite, cada día, y que puede generar graves conflictos sociales al quedar una gran parte de la población en situación de ilegalidad, perdiéndo de este modo el acceso a servicios esenciales.

Por otra parte se recordó que la coyuntura económica, ha disuadido a miles de inmigrantes en su afán por llegar a las costas Canarias, tomando como ejemplo el bajón en el número de inmigrantes interceptados. Que han pasado de 31.800en 2006, 9.089 en 2008, al número de 1.709 inmigrantes ilegales en lo que va de 2009. Por otro lado son miles, los que han preferido optar por abandonar el estado español, acogiéndose a los programas estatales para cobrar parte del paro en su país de origen, y de este modo superar la crisis. Crisis económica, que ha afectado de manera especial a este colectivo, ya que principalmente ocupaban puestos en el sector de la construcción, sector que se ha venido abajo, obligándoles a ocupar las listas del paro.

Una vez realizada la pequeña introducción al tema, pudimos dar inicio al debate.

Se apunto al principio del mismo, que había que dejar clara la diferencia entre el problema de la superpoblación, que ha afectado a Canarias en los últimos años, y el problema de la inmigración descontrolada y de la situación de los extranjeros en el estado español, que también exige actuaciones por parte de los poderes públicos.

Igualmente, se dijo que debíamos empezar reconociendo que la inmigración es un fenómeno mundial, muy complicado, que representa para todos los países un desafío; porque primeramente necesitan la mano de obra que proviene de otros países, y por otro tienen serios problemas para reducir la inmigración clandestina. Quizás lo más acertado seria, lo acordado por Estados Unidos, realizar contrataciones en origen por semestres, para ocupar los empleos de difícil cobertura, y de esta forma regular la entrada, otorgar derechos a los trabajadores y conseguir un beneficio mutuo.

En nuestro caso, Canarias al estar a escasos 100Km del continente, se ha convertido en la primera parada de los inmigrantes irregulares que vienen de los países africanos, con lo que estamos sufriendo las consecuencias de una pobreza, de la que tienen gran responsabilidad algunas potencias europeas. Inglaterra, Bélgica, Francia, El Estado español, en el pasado llevaron a cabo una política colonial en este continente "ignominiosa", arrebatando a sus habitantes todos los recursos naturales de que disponían, y que todavía continúan haciendo en complicidad con los gobiernos títeres.

Respecto a esto, se dijo que si la historia había generado tanta pobreza en el continente vecino, no podíamos simplificar la política de la lucha contra la inmigración irregular, a 2 patrulleras y un radar, a medios represivos. Sino reivindicar, antes los órganos pertinentes la obligación de entre otras cosas:

Favorecer las ayudas al desarrollo de los países africanos, frenarla presión migratoria, realizando en los países de origen políticas de colaboración al desarrollo, de prevención y resolución de conflictos. De extensión de la democracia y respeto a los derechos humanos.

De esta forma estaremos ayudando a la reducción de las desigualdades en el continente con mayor pobreza del mundo, y a la vez reduciendo en origen la inmigración irregular, que más vidas se deja en su huida hacia Europa, dejando en el camino miles de esperanzas y sueños rotos. Y conseguiríamos que muchos de estos inmigrantes, que son los más jóvenes y cualificados del continente, crearan riquezas en sus países, para evitar el doble empobreciendo de África.

Se anotó que la ley de residencia, presentada por el Partido Nacionalista Canario en 1998, en el parlamento de Canarias no ha dejado de estar vigente, por más que la crisis haya monopolizado junto con los sucesos los informativos diarios. La política migratoria, siempre debe ser controlada y planificada, y debe estar orientada en primer lugar al mercado de trabajo, para que el desarrollo sea sostenible y las personas que entren en el país, se integren rápidamente. Pero en Canarias, hay otra limitación a tener en cuenta, es nuestro territorio los 7.000 km2, nuestros espacios protegidos, nuestra fragilidad insular y todas nuestras especificidades, que hacen que toda la política aplicable a las islas, tenga que adaptarse a nuestra realidad. Por eso sigue siendo necesaria una ley de residencia, que busque el equilibrio entre territorio y población, y a su vez entre mercado de trabajo y trabajadores potenciales. Teniendo en cuenta siempre, que no toda la inmigración puede ir vinculada al trabajo,(pj: en lo que se refiere a familiares cercanos), y que también deben tenerse en cuenta a la hora de establecer los límites poblacionales del archipiélago.

Como último punto, del debate semanal se planteó la última reforma de la ley de extranjería, que tuvo algunas posturas a favor y otras en contra de la misma, por diversos motivos. Los partidarios reconocían, que con unas tasas de paro tan altas en Canarias, y en el resto del Estado, era necesario restringir de alguna forma la entrada para reducir la presión en el mercado laboral y evitar posibles incidentes por el desamparo en el que puedan quedarse los inmigrantes, si al finalizar el cobro de la prestación, el mercado de trabajo no se recupera.

Las voces en contra, desde otra óptica se presentaron de acuerdo con la actualización de la política inmigratoria a la coyuntura actual, pero recordaron que mientras en año 2000 apenas había 400.000 extranjeros censados, ahora hay cerca de 4 millones en el Estado español, por lo que toda política que se lleve a cabo debe tener en cuenta este dato, para evitar problemas sociales. Algo que parece no se tuvo en cuenta, cuando se recogió en la ley la perdida de la asistencia sanitaria, educativa, etc… para todos los irregulares, con lo que muchos de los que pasen a esta situación, pueden verse en serios problemas.

No es admisible que para regular el exceso de inmigrantes en un país, en lugar de aumentar las campañas incentivando los programas con empleo en el exterior, se realice una política tan coercitiva, eliminando derechos y servicios tan esenciales. Rozando incluso la inconstitucionalidad, y por supuesto saltándose la Carta de los Derechos Humanos. Un ejemplo evidente es que toda mujer, que se encuentre de forma irregular en el país y denuncie unos sucesos de violencia de género, será expulsada del país si no se demuestra, que realmente ocurrieron. Esto es que si los testigos fallan y el resto de las pruebas no son concluyentes, una mujer maltratada será expulsada sin contemplaciones.

En la conclusión se termino argumentando, que la inmigración había traído innumerables beneficios a las economías de los países desarrollados, flexibilizando la organización del trabajo, y ocupando gran cantidad de puestos de trabajo, que por su precariedad o simplemente por no ser ocupados por los oriundos, han sido desarrollados por estos. La inmigración por tanto es un fenómeno positivo, tanto en el aspecto económico, como en el cultural y social, siempre que sehaga de manera controlada y planificada. Vinculándola al mercado de trabajo, para evitar guettos, y conseguir rápidamente su integración social. Es beneficiosa tanto para el país receptor, como para el país de origen puesto que son miles de millones de dólares los que a través de remesas se envían a estos países, reduciendo la desigualdad económica. Y de lo que se trata es de no perder de vista nunca, que son personas como nosotros, que tienen derechos y obligaciones, que son necesarios para el sostenimiento futuro de las economías occidentales, incluyendo el pago de pensiones y prestaciones sociales, y que la inmigración en sí nunca es un problema, sino todo lo malo que gire en torno a ella, (mafias que se lucran de los inmigrantes), o a las nefastas políticas de inmigración, que inventen los gobiernos con poca memoria histórica. Y porque aunque algunos lo hayan olvidado: “ser de izquierdas, es no querer ser feliz sólo”.

Comité Organizador del Día del Afiliado